Por Gonzalo Díaz
John Cage, el maestro del silencio, tenía un discípulo llamado casi como él: John Cale. Al igual que su maestro, Cale pertenecía también a Fluxus, aquel movimiento neodadaísta de artes visuales, música y literatura que veía al arte como diversión, simple y sin pretensiones. John Cale era un esquivo compositor minimalista, era pianista y violinista, erudito en música clásica pero con actitud experimental. Esta actitud fue la que lo hizo conocer a Lou Reed, la otra cara de la moneda: un rockero salvaje, entusiasta del rock & roll cincuentero y una joyita en cuanto a vicios se refiere. Sin embargo, la actitud vanguardista de ambos, los haría tocar juntos. Con dos locos más: el guitarrista/bajista Sterling Morrison y la menuda batera Maureen Tucker, Cale y Reed formarían uno de los más grupos de rock más grandes e influyentes de la historia: The Velvet Underground.

Formación original de Velvet Underground
Los Velvet fueron los primeros rockeros en experimentar con la forma, y sobre todo, con el ruido, el cual utilizarian como atmósfera sonora, sacando los sonidos más bizarros de sus instrumentos (violas, guitarras, bombos) o de cualquier cosa, como por ejemplo, en las canciones “Heroin” o “Venus in Furs”. Asi Velvet creo el género NOISE, en el cual sucederían músicos y grupos importantes: Brian Eno, Sonic Youth, Jesus & Mary Chain, My Bloody Valentine, etc. Pero además, también sobresaldrían las letras controversiales de Lou Reed (drogas, sadomasoquismo, travestismo, etc) de las que nadie se atrevía a componer en aquella época, la extraña forma de Tucker de tocar la batería con las manos, y las baladas lánguidas, melancólicas y celebratorias, como por ejemplo la excelsa “Sunday Morning”, que conformarían la otra cara del grupo. Estas baladas tendrían su propia escuela: Big Star, Belle & Sebastian, el twee pop.
Con tal nivel de experimentación Velvet consiguió como mánager nada menos que a otro genio loco como ellos: Andy Warhol, el maestro del pop art, quien buscaba una banda de rock vanguardista para integrarlo a la Factory, su taller/fábrica de artistas, cineastas, actores, modistas, modelos, drag queens y mas, y que de noche se convertía en uno de los bacanales más grandes de la historia (eran habituales Bob Dylan, Mick Jagger, Jim Morrison, Salvador Dalí, Truman Capote y otros).
Velvet Underground con Nico y Andy Warhol
El respaldo de Warhol le costó al grupo algunas alteraciones impensadas, como por ejemplo, incluir a Nico en el grupo, modelo y actriz de la Factory, quien cantaría varias de las canciones de su primer disco, y además componer algunas nuevas canciones por encargo de Warhol como "Femme Fatale", un tributo a Edie Sedgwick, la gran musa “fatal” de las películas de la Factory, del mismo Warhol e incluso de Bob Dylan. Con todo esto, nacería el primer álbum: The Velvet Underground & Nico (1967), una joya de la música por donde se le mire, con una gran cantidad de himnos de rock y que además contaba con una excelente portada pop art hecha por el mismo Andy Warhol.

Portada del primer disco de Velvet diseñada por Andy Warhol
Además, el grupo también innovó en lo que serían las presentaciones de rock, ellos inventaron los conciertos lumínicos, lo que le daba una atmósfera especial a sus presentaciones, compatibilizando con su música. Esto se debe en gran parte a la colaboración de Paul Morrisey, gran cineasta experimental, amigo de Warhol y perteneciente a la familia de la Factory. Además de encargarse de su shows, Morrisey también haría películas y documentales con ellos.

Experimentaciones lumínicas en los shows de Velvet.Pero no todo fue feliz, la tremenda experimentación del grupo le significó un fracaso comercial (aún con el respaldo de Warhol). Al año siguiente rompería su relación con Warhol y Nico, y seguiría su propio camino. Después de sacar el disco experimental White Light White Heat (1968) donde expandió las posibilidades del ruido, John Cale saldría de la banda llevándose consigo la actitud vanguardista del grupo. Solo con Lou Reed a la cabeza, los velvet sacarían dos discos más: The Velvet Underground (1969) y Loaded (1970), con un sonido más rocanrolero y tradicional, que luego seguiría Lou Reed en su exitosa carrera solista. Aún sin John Cale, estos discos fueron también buenísimos. Clásicos como “Pale blue eyes”, “Sweet Jane”, “Rock and roll”, “Here comes the sun” y “Oh, Sweet Nuthin'” saldrían de esta época, estos dos últimos cantados por Doug Yule, el reemplazo de Cale. The Velvet Underground se disolvería en 1970. Luego de ello hubieron discos inéditos, discos en vivo, un quinto disco que sacó descaradamente Yule con el nombre de la banda (y que se borro automáticamente del mapa), compilatorios, una reunión en 1993 que duro poquísimo… y al final ya nada fue lo mismo.
Los Velvet no llegaron a ser populares en su época y no lograron vender una buena cantidad de discos, sino hasta después de su disolución. Al pasar de los años su culto comenzó a crecer como la espuma. En New York, la ciudad que los vió nacer, se generó la tradición musical neoyorkina a raíz de ellos, que luego incorporarían a grandes actos de la historia rockera: New York Dolls, Ramones, Patti Smith, Television, Blondie, Talking Heads, Sonic Youth, The Strokes, Yeah Yeah Yeahs, TV On The Radio, LCD Soundsystem y más grupos noise, punk, post-punk, indies, etc. En general, los Velvet Underground fueron para el rock no comercial lo que los Beatles fueron para el rock comercial.
“Pocos escucharon a The Velvet Underground durante su corta existencia, pero todos los que lo hicieron formaron una banda.” – Brian Eno
En principio, puede parecer paradójico hablar del ruido como parte de la música, o como un género musical más, dado que, tradicionalmente, ruido y música han sido conceptos opuestos. Sin embargo, en las últimas décadas no han sido pocos los artistas y compositores que han introducido componentes de ruido en sus obras, e incluso se han creado sellos discográficos dedicados en exclusiva al "noise", lo que hace pensar que está cambiando nuestra forma de percibir y entender la música en estos últimos años.
En fín, no voy a hacer una relación directa de Velvet con la arquitectura, porque sería muy forzado. Lo que si quiero destacar es la actitud vanguardista de estos artistas, que se fueron en contra de todo lo que dictaba la época (incluso el hippismo que era el paradigma de la sociedad y la música de aquellos años) e hicieron su propia música, o incluso, su propia filosofía de crear música, derivando en una influencia tremenda, sobretodo la cultura Indie. Esto se debe a la influencia de Fluxus y Cage en John Cale, a la actitud de Lou Reed, también a la suerte de conseguir un mecenas como el propio Warhol, pero principalmente, a la inminente situación de lo que significa ser vanguardista en una época, lo cual va directo al meollo del asunto: o eres un artista de verdad o eres una estrella de las masas, cada opción tiene su propia lógica de vida y sus propios beneficios, pero es un punto de reflexión por el cual todo artista debe pasar, y por qué no, todo arquitecto. El tema es muy amplio y de todas maneras recurriremos a ello en futuros artículos. Este post es el primero de varios sobre rock que pienso escribir, en parte aprovechando el descanso de nuestro cinematógrafo en la UNI (Cine Faua) del cual salieron numerosos posts de cine y arquitectura (y seguirán saliendo, debemos muchos!), pero principalmente, porque el rock es una de las cosas que más amamos, claro, aparte de la arquitectura y el cine! Hasta entonces!
"HEROIN"
"VENUS IN FURS" (segmento en vivo en la Factory)
"SUNDAY MORNING"
"I'M WAITING FOR THE MAN"
"FEMME FATALE" (Voz de Nico, imágenes de Edie Segwick)
"SWEET JANE"
"OH SWEET NUTHIN'" (voz de Doug Yule)








